martes, 8 de julio de 2008

Varsovia, la resistencia desesperada

Una vez más tengo que referirme a la II Guerra Mundial para hablar sobre Varsovia. En esta ciudad se organizó el ejército polaco que más oposición presento a las tropas nazis durante su incontenible avance hacia el Este.

Es imposible encontrar una cantidad que se pueda tomar por oficial sobre el número de polacos asesinados por los nazis (tanto durante la conquista del país como durante su ocupación), pero después de consultar las cifras en diferentes fuentes, voy a optar por unos números que están más o menos en la media de lo visto. Espero que ayuden para hacerse a la idea de lo que los alemanes hicieron a Polonia durante esos años, y así entender su valentía, su resistencia, su sufrimiento y lo que el mero hecho de que el país siga existiendo hoy en día.

Primero, las cifras de los ejércitos:

Ejército alemán:
1 millón de soldados
2.600 blindados
2.000 aviones

Ejército Polaco
400.000 soldados
400 blindados
400 aviones

Y ahora las cifras fatales:
En 1939, antes de la invasión alemana, Polonia tenía una población aproximada de 25 millones de habitantes. Entre 1939 y 1945 murió aproximadamente el 21% de la misma. Los porcentajes no son tan claros como las cifras, así que digamos que durante esos seis años el nazismo acabó, de nuevo aproximadamente, con la vida de 5,4 millones de polacos (3 de ellos judíos).

Y una vez dicho todo esto, simplemente decir que la mencionada resistencia polaca aguantó durante apenas dos semanas los envites del ejército alemán. No obstante, considerando lo mencionado más arriba, todos y cada uno de esos días deben considerarse una gesta. Seguramente ni uno solo de los soldados polacos pensaba en la posibilidad de salir victorioso de una batalla abocada al fracaso. Pero no cabe duda de que la elección de morir luchando fue sin duda un acierto teniendo en cuenta lo que vino después.

Como ejemplo de la ciega y tristemente estéril valentía polaca merece mención especial la Brigada Pomorska. En 1939 esta brigada de caballería se enfrentó, sable en mano, a una división de panzers alemanes en su avance hacia Varsovia. El resultado fue el imaginable, los jinetes (y sus monturas) fueron rápida y brutalmente aplastados (en muchos casos literalmente) por los carros blindados.

Dicho esto hay que dejar claro que la resistencia polaca no sólo se defendió de la invasión nazi, sino que durante los años de ocupación se mantuvo viva con dos objetivos primordiales: hacer la vida imposible a los alemanes y mantener viva la identidad polaca. Una cosa estaba clara en la conciencia de todos y cada uno de ellos, Polonia no volvería a ser eliminada del mapa mundial. (Lástima que los "salvadores" soviéticos no compartieran ese punto de vista).

Y volviendo a mi viaje, simplemente decir que, como seguramente se estará adivinando de todos estos posts, la historia es parte fundamental de la visita a este país y especialmente a su capital. Varsovia tiene su grandeza en su historia y es imposible no sumergirse en ella cuando se está allí. Para ello es altamente recomendable, si se tiene el tiempo suficiente, visitar el Muzeum Powstania Waszawskiego (Museo del levantamiento) de Varsovia.

Una vez soltado este rollo aquí dejo unas fotillos de las múltiples referencias a la resistencia polaca que se pueden encontrar en la capital de Polonia.

1) Yo mismo en el mencionado museo observando los restos del Castillo Real de Polonia que allí tienen expuestos (sí, esos escombrillos). Al fondo una lona con una imagen de Varsovia poco antes del comienzo de la invasión.

2) Edificio pre-contienda a duras penas mantenidos en pie. En sus fachadas fotografías de ciudadanos de la época. Aunque parezca increíble hay varios y están en el centro de la ciudad.

3/4) Espectacular monumento homenaje a los caídos durante la batalla en Varsovia. Os lo aseguro, es de los más espectacular de la ciudad aunque no sea más que un conjunto de estatuas. Eso sí, es gigantesco y está dividido en dos bloques del que aquí solo se ve uno. En total sacamos como una docena de fotos ahí, pero espero que con un par de ellas baste para captar su esencia.

5) Una de esas historias que a uno le da un mal rollo... En Varsovia, tanto el ejército alemán durante la conquista como la resistencia durante la ocupación, contaron con la participación activa de los scouts polacos. Sí, tal cual. Cientos de niños y adolescentes de la ciudad participaron como mensajeros o en otras tareas durante la guerra. Y, obviamente, no por ser niños corrieron mejor suerte que sus mayores. En la foto, el monumento que se les dedicó a los mismos junto a la muralla de la ciudad.

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lunes, 7 de julio de 2008

Varsovia, ciudad de contrastes

Tantas guerras y reconstrucciones han convertido a Varsovia en una ciudad de contrastes. Lo mismo estás atravesando una calle llena de curvilíneos rascacielos de cristal que te das de frente con alguno de los ruinosos edificios que consiguieron mantenerse en pie durante la contienda.

Aquí algunos ejemplos de lo dicho. Desde un mastodóntico rascacielos herencia del dominio comunista hasta un flamante centro comercial del centro de la ciudad, pasando por un cruce de calles cualquiera: A un lado de la calle una moderna galería comercial, frente a ella una de las escasas cosntrucciones prebélicas que se mantienen en pie a duras penas. Eso sí, con habitantes en su interior que observan la calle a través de las vallas metálicas que evitan que los cascotes que se desprenden de las fachadas puedan impactar a los peatones.





Pero puestos a hablar de contrastes, no puedo evitar compartir este par de imágenes.

- En primer plano lápidas del estremecedor cementerio judio de la ciudad (sobre el que hablaré en otro post). Al fondo, un anuncio de McDonalds.



- En primer plano un monumento a una multitudinaria familia asesinada por el nazismo así como a los niños judios exterminados por el Reich. Al fondo, un gigantesco edificio de modernos apartamentos.

miércoles, 2 de julio de 2008

Varsovia, una ciudad reconstruida

Hola,

como ya comenté ayer Polonia ha sufrido a lo largo de los años numerosas guerras que han destruido sus ciudades. El mayor ejemplo de ello es Varsovia. Durante la II Guerra Mundial fue brutalmente arrasada manteniendose en pie tan solo un 10% de su totalidad. Sí, un 90% de la ciudad fue destruido bien durante el enfrentamiento con el ejército nazi, bien una vez ocupado por el mismo.

En 1945, bajo el dominio soviético, comenzó el desafío de volver a levantar toda una ciudad. Desde luego no se trataba de un objetivo sencillo. Pero con la población diezmada, sin apenas dinero, y bajo la férrea supervisión comunista, Varsovia volvió a levantarse piedra a piedra. Lo más espectacular: su casco histórico, en el que se realizó un gigantesco esfuerzo para volver a levantar, piedra a piedra, todos los edificios de la zona (casas, castillos, iglesias...) hasta dejarlo casi tal y como estaba antes de la guerra.

La consecuencia es que, hoy en día, el turista se pasea por esas preciosas calles con la sensación de encontrarse en cualquier otra ciudad antigua, cuando en realidad la mayor parte de los edificios que le rodean no tienen más de cincuenta años.

En fin, no quiero enrollarme tanto como ayer, así que simplemente compartiré un par de fotos del casco histórico de esta ciudad. Y una cosa, por mucho que cierta gente diga que Cracovia es la ciudad realmente bonita de Polonia y que Varsovia no merece mucho la pena, personalmente no estoy en absoluto de acuerdo. ¿Qué casi todo está reconstruido? Bueno, sinceramente no sé hasta qué punto eso es algo negativo o un valor añadido. Es increíble la cantidad de monumentos sobre los que, leyendo la guía de viaje, uno se da cuenta de que han sido contruidos tres veces al ser reducidos a sus cimientos durante dos guerras (Suecia y Alemania).




martes, 1 de julio de 2008

Polonia, 300 años de destrucción

Hoy por fin tengo un momento para empezar con los sucesivos posts que tengo intención de compartir sobre mi viaje a Polonia. En teoría deberían ser nueve. Ya veremos si consigo hacerlos todos o incluso si no se me va de las manos y al final son más.

Antes de nada quiero volver a decir lo satisfactorio que ha resultado este viaje. Tal vez Polonia no sea comparable en cuanto a belleza o majestuosidad con otras ciudades del centro y el este de Europa (Praga, Viena, Budapest...) pero tiene un valor añadido, su historia. La catastrófica historia de Polonia, que en realidad cualquiera conoce a grandes rasgos pero a la que nadie presta especial interés, se le mete a uno dentro de la piel mientras se encuentra en sus ciudades. Recorrer sus calles, visitar sus monumentos e informarse en sus museos permite darse cuenta de lo que ese país y sus habitantes han vivido a lo largo de los siglos y como, a pesar de ello, han conseguido salir adelante una y otra vez hasta conseguir estar alcanzando en este momento a países consolidados de Europa como la misma España.

Por si alguien no tiene claro a qué me refiero cuando hablo de la turbulenta historia de Polonia aquí comento algunos detalles de sus últimos siglos.

- 1654. La próspera Polonia se haya entre los emergentes ejércitos sueco, ruso y turco. Suecia conquista gran parte de Polonia y décadas de guerra entre las tres potencias y la resistencia local destruyen el país y diezman a su población.

- 1772. Rusia, Prusia y Austria se reparten el maltrecho país tras la retirada de los suecos.

- 1793-94. Rusia aplasta el levantamiento popular por la independencia. El reparto anterior se reafirma y se endurece. Polonia desaparece de los mapas.

-1919-20. La resistencia polaca no solo combate contra los rusos. En estos dos años tiene tiempo también para sostener dos guerras contra las fronterizas Checoslovaquia y Lituania.

- 1921. La Paz de Riga otorga la independencia de Rusia a los estados bálticos. Más de un siglo después Polonia existe de nuevo.

- 1939. 18 años es lo que dura la independencia del país. El 1 de septiembre la Alemania nazi traspasa las fronteras y comienza su implacable avance. Una vez más el país es brutalmente destruido y su población arrasada. Al mismo tiempo, con la escusa de liberar a la población de la opresión nazi, la unión soviética traspasa su frontera con Polonia entrando en el país como un elefante en una cacharrería.

- 1945. Tras la guerra nace la República Popular de Polonia. Un bonito nombre para un ficticio país que en realidad no es más que una provincia más de la mastodóntica URSS.

-1991. Tras la caída del muro de Berlín y el resquebrajamiento del pacto de Varsovia y la Unión Soviética, Polonia celebra sus primeras elecciones libres desde antes de la II Guerra Mundial.

En efecto. Polonia ha tenido la desgracia de encontrarse siempre en el medio y ser territorio de batalla de las diferentes potencias militares europeas. Ahora, tras algo más de quince años de independencia, siguen reconstruyendo el país a ritmos forzados e intentan recuperar el tiempo perdido. Desde el humilde punto de vista de un turista pasajero, creo que no les queda mucho para conseguirlo. Sinceramente, deberían ser un pueblo orgulloso de sí mismo.

Y una vez terminada esta soporífera introducción, a partir de mañana (si Dios quiere y el trabajo me lo permite) empezarán los posts con fotitos.