Recientemente se han hecho públicos los nombres de los actores que encarnarán a los supervillanos en The dark knight rises, la nueva entrega del Batman de Christopher Nolan. En esta nueva cinta de la resucitada franquicia serán Anne Hathaway y Tom Hardy quienes se disfrazarán de Catwoman y Bane con el objetivo de crear los máximos problemas posibles al superhéroe más carismático de la historia del celuloide. Digo esto porque hay que reconocer que Spiderman, Superman y demás superhombres en mallas jamás se han caracterizado por una estimulante vida interior. Ni siquiera Batman, en manos de otros directores, había alcanzado unos registros dramáticos como los magistralmente interpretados por Christian Bale. Es cierto que Nolan partía con una ventaja importante, ya que el personaje creado por Bob Kane en los años treinta tenía bastante más empaque que la mayoría de sus compañeros de “profesión”. Probablemente porque tenía que compensar su falta de superpoderes con un extra de carisma.
No obstante, el carisma no suele ser el punto fuerte de los superhéroes cuando se ponen frente a una cámara de cine. Ni los personajes, ni los actores que los han interpretado, se han caracterizado generalmente por su atractivo (personal, que no físico). ¿Qué hace más interesante una película de este subgénero? Desde mi punto de vista son los villanos. Pon un buen supervillano en tu guión y éste ganará enteros. Basta con observar unos cuantos repartos para darse cuenta de hasta qué punto esto es un hecho. Pongamos a los buenos y los malos en ambos lados de la balanza y veamos dónde tenemos más quilates. El hombre de acero (valga el apelativo también para su apabullante registro expresivo), interpretado por Christopher Reeve o Brandon Routh ha luchado contra Gene Hackman o Kevin Spacey. El hombre araña tiene el rostro cinematográfico del soso Tobery Maguire, incapaz de mantener el característico sentido humor del personaje mientras pelea con pesos pesados como Willem Dafoe o Alfred Molina. Toda la patrulla de los X-Men junta no le llegaba ni a la suela del zapato al gran Ian McKellen, por mucho que Hugh Jackman y Patrick Stewart combinaran su saber estar con el atractivo de Halle Berry. Ésta, puede también añadir a su nómina el dudoso honor de haber protagonizado esa joya titulada Catwoman. En esta ocasión el ridículo era compartido entre heroína y villana, ya que Sharon Stone tampoco estará especialmente orgullosa de esta línea en su, por otra parte, poco destacable nómina de personajes. Otro título con equilibrio de fuerzas es el Hulk de Ang Lee, en el que Eric Bana y Nick Nolte hacen el ridículo a partes iguales por gentileza de un desubicado director. Es, curiosamente, en la segunda entrega de las renovadas aventuras de Bruce Banner donde nos encontramos pesos pesados en los dos bandos. Edward Norton es sin duda uno de los grandes de su generación, pero Tim Roth aguanta la comparación. Otro caso reciente es el de Ironman, en el que Robert Downey Jr. mantiene un equilibrado tête à tête con Jeff Bridges.
En definitiva, tenemos dos opciones. El supervillano le da mil vueltas al superhéroe o, como mínimo, ambos están a la par. ¿Por qué? Bueno, está claro que el bueno se va a salir con la suya, así que es un bonito detalle otorgarle esa victoria moral al derrotado.
Volviendo al señor de la noche, la tendencia se mantiene. A lo largo de los años Michael Keaton y Val Kilmer se han enfrentado, por poner algunos ejemplos, a Jack Nicholson, Christopher Walken y Tommy Lee Jones. Me niego a mencionar a los actores de esa aberración titulada Batman y Robin, ya que estamos hablando de cine.
Con Batman begins, al hacerse cargo de la franquicia, Christopher Nolan decidió buscar a un actor capaz de soportar un personaje con una profundidad mucho mayor a la de ningún otro superhéroe de celuloide. Christian Bale fue una buena decisión (no así su doblaje al español). Pero no contento con eso captó la idea de que para conseguir una buena película tenía que rodearle de otros buenos actores, mejores que él a ser posible. No contento con el habitual binomio héroe-villano, tiró la casa por la ventana y completó el reparto con nombres de la talla de Michael Cane, Liam Neeson, Morgan Freeman, Gary Oldman, Tom Wilkinson o Ken Watanabe. Ya no estábamos hablando de un actor decente enfrentado a uno bueno. Nos encontramos ante un reparto de los que te aseguran un hueco entre las mejores películas del año a poco que su director sepa lo que se trae entre manos. Y ya lo creo que Nolan lo sabía.
Para mantener el nivel en The Dark Knight, Nolan retuvo en nómina a Cane, Freeman y Oldman, además de a Bale, claro está. Y para completar el elenco en dos papeles fundamentales recurrió al sorprendentemente poco conocido Aaron Eckhart y, sobre todo, a un brillantísimo Heath Ledger, que nos legó antes de su muerte al mejor personaje jamás visto en una película de superhéroes.
Vistos los nombres que el virtuoso director había conseguido reunir para sus dos primeras entregas del hombre murciélago, los rumores sobre el reparto de una futura tercera entrega han invadido la red durante los últimos años. Mi favorito fue aquél en el que se hablaba de un Enigma interpretado por el previsiblemente histriónico Johnny Depp y un Pingüino cobrando vida a través del siempre brillante Philip Seymour Hoffman. En su lugar, para mi decepción, nos encontramos con la protagonista de grandes títulos como Princesa por sorpresa o Guerra de novias y un actor al que sólo conozco por sus anodinos papeles secundarios en Origen y RocknRolla. No obstante, no quiero convertir esta desilusión en desconfianza. Cuando alguien lleva tanto tiempo demostrando que sabe lo que hace y que es realmente bueno en ello, hay que darle un voto de confianza, y como el otro día sentenció un compañero con el que conversaba sobre este tema: In Nolan we trust.
martes, 8 de febrero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Clasificación literaria de mi 2010
9 - Muy Bueno (Imprescindible)
El largo adiós (Raymond Chandler)
El jinete polaco (Antonio Muñoz Molina)
Dilbert 2.0: 20 Years of Dilbert (Scott Adams)
8 - Notable (Muy recomendable)
Siddharta (Hermann Hesse)
La carretera (Cormac McCarthy)
Adiós, muñeca (Raymond Chandler)
El cine según Hitchcock (François Truffaut)
La noche de los tiempos (Antonio Muñoz Molina)
La maldición de los Dain (Dashiell Hammett)
Sed de mal (Whit Masterson)
7 - Bueno (Vale la pena leerlo)
Fábulas: El buen príncipe (Bill Willingham)
Ronda del Guinardó (Juan Marsé)
El fantasma de Canterville y otros cuentos (Oscar Wilde)
Tres vidas de santos (Eduardo Mendoza)
La ventana alta (Raymond Chandler)
Un trabajo muy sucio (Christopher Moore)
La hermana pequeña (Raymond Chandler)
Playback (Raymond Chandler)
El gran Gatsby (F. Scott Fitzgerald)
El halcón maltés (Dashiell Hammett)
Historia de la vida del Buscón (Francisco de Quevedo)
10 relatos de terror (VVAA)
Breve charla con una momia y otros relatos (Edgar Allan Poe)
Fábulas: El gran cruce de las fábulas (Bill Willingham)
El lápiz y otros cuentos (Raymond Chandler)
La bodega (Noah Gordon)
Plenilunio (Antonio Muñoz Molina)
6 - Interesante (Para pasar el rato)
Tokio Blues (Haruki Murakami)
Fábulas: La gran guerra (Bill Willingham)
Reunión Tumultuosa (Tom Sharpe)
El viaje íntimo de la locura (Roberto Iniesta)
La dama del lago (Raymond Chandler)
After Dark (Haruki Murakami)
Buenas obras y sonrisas (P. G. Wodehouse)
Siniestras amadas (Edgar Allan Poe/Jack Mircala)
Últimas tardes con Teresa (Juan Marsé)
Cosecha roja (Dashiell Hammett)
¡Chúpate Esa! (Christopher Moore)
Entremeses (Miguel de Cervantes)
Una dama en apuros (Tom Sharpe)
Entender el comic (Scott McCloud)
Zombies. Antología. (VVAA)
Vagamundo y otros relatos (Eduardo Galeano)
Fábulas: Las edades oscuras (Bill Willingham)
El matarife (Manuel Vázquez Montalbán)
Secretos y mentiras de Hollywood (Javier y Miguel Juan Payán)
El ultimo judio (Noah Gordon)
Francois Truffaut (Robert Ingram)
5 - Pasable (Si no hay otra cosa)
El siglo (Javier Marías)
Desgracia (J. M. Coetzee)
La insoportable levedad del ser (Milan Kundera)
Odio Vol.4 (Peter Bagge)
Odio Vol.5 (Peter Bagge)
4 - Flojo (Mejor no leerlo)
La muchacha de las bragas de oro (Juan Marsé)
Hay bombones y caramelos... (Enrique Herreros)
3 - Malo (No leer, en serio)
El caballero invisible (Valerio Massimo Manfredi)
El largo adiós (Raymond Chandler)
El jinete polaco (Antonio Muñoz Molina)
Dilbert 2.0: 20 Years of Dilbert (Scott Adams)
8 - Notable (Muy recomendable)
Siddharta (Hermann Hesse)
La carretera (Cormac McCarthy)
Adiós, muñeca (Raymond Chandler)
El cine según Hitchcock (François Truffaut)
La noche de los tiempos (Antonio Muñoz Molina)
La maldición de los Dain (Dashiell Hammett)
Sed de mal (Whit Masterson)
7 - Bueno (Vale la pena leerlo)
Fábulas: El buen príncipe (Bill Willingham)
Ronda del Guinardó (Juan Marsé)
El fantasma de Canterville y otros cuentos (Oscar Wilde)
Tres vidas de santos (Eduardo Mendoza)
La ventana alta (Raymond Chandler)
Un trabajo muy sucio (Christopher Moore)
La hermana pequeña (Raymond Chandler)
Playback (Raymond Chandler)
El gran Gatsby (F. Scott Fitzgerald)
El halcón maltés (Dashiell Hammett)
Historia de la vida del Buscón (Francisco de Quevedo)
10 relatos de terror (VVAA)
Breve charla con una momia y otros relatos (Edgar Allan Poe)
Fábulas: El gran cruce de las fábulas (Bill Willingham)
El lápiz y otros cuentos (Raymond Chandler)
La bodega (Noah Gordon)
Plenilunio (Antonio Muñoz Molina)
6 - Interesante (Para pasar el rato)
Tokio Blues (Haruki Murakami)
Fábulas: La gran guerra (Bill Willingham)
Reunión Tumultuosa (Tom Sharpe)
El viaje íntimo de la locura (Roberto Iniesta)
La dama del lago (Raymond Chandler)
After Dark (Haruki Murakami)
Buenas obras y sonrisas (P. G. Wodehouse)
Siniestras amadas (Edgar Allan Poe/Jack Mircala)
Últimas tardes con Teresa (Juan Marsé)
Cosecha roja (Dashiell Hammett)
¡Chúpate Esa! (Christopher Moore)
Entremeses (Miguel de Cervantes)
Una dama en apuros (Tom Sharpe)
Entender el comic (Scott McCloud)
Zombies. Antología. (VVAA)
Vagamundo y otros relatos (Eduardo Galeano)
Fábulas: Las edades oscuras (Bill Willingham)
El matarife (Manuel Vázquez Montalbán)
Secretos y mentiras de Hollywood (Javier y Miguel Juan Payán)
El ultimo judio (Noah Gordon)
Francois Truffaut (Robert Ingram)
5 - Pasable (Si no hay otra cosa)
El siglo (Javier Marías)
Desgracia (J. M. Coetzee)
La insoportable levedad del ser (Milan Kundera)
Odio Vol.4 (Peter Bagge)
Odio Vol.5 (Peter Bagge)
4 - Flojo (Mejor no leerlo)
La muchacha de las bragas de oro (Juan Marsé)
Hay bombones y caramelos... (Enrique Herreros)
3 - Malo (No leer, en serio)
El caballero invisible (Valerio Massimo Manfredi)
miércoles, 5 de enero de 2011
Clasificación cinematográfica de mi 2010
8 - Notable (Muy recomendable)
The reader
Persépolis
WALL-E
Pequeña Miss Sunshine
Poderos Afrodita
7 - Buena (Vale la pena verla)
El arco
Sherlock Holmes
La duda
Alicia en el país de las maravillas
Aliento
Origen
Los mundos de Coraline
Pagafantas
Mi vecino Totoro
El imaginario del Doctor Parnassus
Shutter Island
6 - Interesante (Para pasar el rato)
El luchador
Cuestión de honor
Un tipo serio
La intérprete
Marty
Nueva York para principiantes
Masques
Campanadas a media noche
An education
Paranormal Activity
Arrástrame al infierno
Enemigos públicos
El soplón
Bienvenidos al Norte
Planet 51
Mr. Magorium y su tienda mágica
¡Me ha caido el muerto! (Ghost Town)
Lo sustitutos
Dame 10 razones
Amarcord
Los crímenes de Oxford
Slumdog millonaire
5 - Pasable (Si no hay otra cosa que ver…)
Llamada a un asesino
Elizabeth: La edad de oro
Identidad
¡Que te calles!
Un hombre soltero
Asalto al tren Pelham 123
Matrimonio original
La cinta blanca
La última casa a la izquierda
4 - Floja (Mejor no verla)
Dog soldiers
The International: dinero en la sombra
Caballero sin espada
Underworld: La rebelión de los licántropos
Dream
Mr. Deeds
3 - Mala (Muy prescindible)
Di que sí
Resacón en Las Vegas
Ejecutiva en apuros
Una conejita en el campus
2 - Muy mala (Ofensiva)
La dama del lago
Año uno
Cuerpos de seguridad
The reader
Persépolis
WALL-E
Pequeña Miss Sunshine
Poderos Afrodita
7 - Buena (Vale la pena verla)
El arco
Sherlock Holmes
La duda
Alicia en el país de las maravillas
Aliento
Origen
Los mundos de Coraline
Pagafantas
Mi vecino Totoro
El imaginario del Doctor Parnassus
Shutter Island
6 - Interesante (Para pasar el rato)
El luchador
Cuestión de honor
Un tipo serio
La intérprete
Marty
Nueva York para principiantes
Masques
Campanadas a media noche
An education
Paranormal Activity
Arrástrame al infierno
Enemigos públicos
El soplón
Bienvenidos al Norte
Planet 51
Mr. Magorium y su tienda mágica
¡Me ha caido el muerto! (Ghost Town)
Lo sustitutos
Dame 10 razones
Amarcord
Los crímenes de Oxford
Slumdog millonaire
5 - Pasable (Si no hay otra cosa que ver…)
Llamada a un asesino
Elizabeth: La edad de oro
Identidad
¡Que te calles!
Un hombre soltero
Asalto al tren Pelham 123
Matrimonio original
La cinta blanca
La última casa a la izquierda
4 - Floja (Mejor no verla)
Dog soldiers
The International: dinero en la sombra
Caballero sin espada
Underworld: La rebelión de los licántropos
Dream
Mr. Deeds
3 - Mala (Muy prescindible)
Di que sí
Resacón en Las Vegas
Ejecutiva en apuros
Una conejita en el campus
2 - Muy mala (Ofensiva)
La dama del lago
Año uno
Cuerpos de seguridad
viernes, 24 de diciembre de 2010
PELÍCULAS NAVIDEÑAS
¿Qué tienen en común Bill Murray, Mickey Mouse, Jim Carrey y la rana Gustavo? No, no me refiero al hecho de que, en un momento dado, te diste cuenta de que todos ellos tenían menos gracia de lo que pensabas cuando eras más joven. La conexión entre esos cuatro iconos de la cultura audiovisual es que, a lo largo de su carrera, han protagonizado una versión cinematográfica de Cuento de Navidad, la breve novela escrita por Charles Dickens a mediados del siglo XIX y que se ha convertido, probablemente, en la principal fuente de inspiración navideña para el séptimo arte. Sólo tienes que teclear “A Christmas Carol” en The International Movie Database (¿Cómo? ¿No conoces www.imdb.com? Vale, allá tú si quieres seguir utilizando las pobres entradas sobre cine de la Wikipedia para informarte sobre el tema). Como decía, teclea el título en inglés de la novela y obtendrás nada menos que cincuenta resultados entre cine y televisión. Y eso buscando por el título exacto, a lo que habría que añadir las decenas de cintas que, bajo otro título, esconden una versión del pequeño clásico inglés. ¿Un ejemplo? Pues sencillamente una de esas películas grabada a fuego en la memoria popular de todos los nacidos en los 70 y 80: Los fantasmas atacan al jefe.
No obstante, aunque esta historia es el tema principal o al menos la inspiración para algo así como el 75% de las películas navideñas, aún hay kilómetros y kilómetros de negativo que se han basado en otros temas. ¿El plan B favorito para recrear estas fiestas en celuloide? Sus icónicos personajes, normalmente pasados por el tamiz norteamericano. Ellos ponen el dinero, ellos hacen las películas, así que, ellos mandan.
Probablemente, como fan enardecido de los Reyes magos, no soy objetivo, pero me cuesta decidir una película sobre Papá Noel que merezca la pena destacar. Personalmente, cuando pienso en la versión comercialmente prostituida de San Nicolás, solo me vienen a la cabeza insoportables telefilms. Probablemente Bad Santa sea lo poco que salvaría de todo lo que se ha filmado con Santa Claus de por medio.
Los colegas de Santa han corrido una suerte dispar en sus versiones cinematográficas. Mientras que los inquietantes elfos han sido normalmente coherentes en la calidad de sus historias con su ridícula apariencia (véase Elf), el reno Rudolph ha disfrutado de unas adaptaciones mucho más agradables, desde que allá por los 40 apareciera por primera vez en los cines en forma de dibujos animados. Probablemente, la película más famosa sobre este cuadrúpedo radioactivo, sea uno de los primeros largometrajes en stop-motion de la historia: Rudolph, the Red-Nosed Reindeer (1964).
La técnica del stop-motion, por cierto, parece llevarse especialmente bien con esta temática, ya que gracias a ella existe esa obra de arte Pesadilla antes de Navidad. Sí, esa genialidad dirigida por Henry Selick, el hombre que tendrá que vivir toda su vida con el hecho de que su obra maestro se estrenara en las salas de todo el mundo con el título: Tim Burton’s The nightmare before Christmas. Frustrante, ¿no?
De vuelta a la banda de Papá Noel, hay un personaje más que ha aparecido en varias películas a lo largo de muchas décadas, protagonizando algunas de ellas. Personalmente, tengo que admitir que me despierta bastante más simpatía e interés que el señor mayor con barba y chándal rojo. Pero claro, ¿a quién no le gustan los tipos malos? Sí, estoy hablando de la némesis de Santa, el Grinch. De entre todas sus apariciones en pantalla me gustaría mencionar la relativamente decepcionante, pero aún así entretenida, El Grinch ¿Qué pasa? Tal vez algunos sigamos sintiendo debilidad por Jim Carrey. Y por Bill Murray. Qué demonios, incluso por la rana Gustavo. ¿Mickey Mouse? Eso ya no, ¿por quién me tomas?
¿Hay algo más allá de Cuento de Navidad, Papá Noel y sus amigos? Por suerte sí que lo hay, y en general nos ha dejado algunas películas mucho mejores, o al menos más entretenidas, que las mencionadas hasta el momento. Aquí están unos pocos ejemplos:
Gremlins. ¿A alguien se le ocurre un tema navideño más entretenido que juntar a un montón de psicópatas monstruillos verdes correteando por un pequeño pueblo Americano mientras siembran la destrucción y la muerte de la manera más gamberra posible?
Las dos primeras entregas de la saga La jungla de cristal. Veamos el comienzo de sus sinopsis. La Jungla de cristal: Nochebuena, un grupo de terroristas toma un edificio de oficinas lleno de rehenes. John McClane se encuentra allí, en la fiesta del trabajo de su novia. La Jungla de cristal 2: Nochebuena, un grupo de terroristas toma un aeropuerto lleno de rehenes. John McClane se encuentra allí, esperando la llegada del vuelo de su novia. John McClane, el tipo con el que no quieres pasar nunca una Nochebuena.
Love Actually. La Navidad es un contexto estupendo para desarrollar una comedia romántica. Además, si eres un director competente y consigues compensar la inevitable presencia de Hugh Grant con actores de la talla de Liam Neeson, Emma Thompson o Alan Rickman, tal vez consigas una película que encante a las novias y guste a los novios (aunque estos probablemenete no lo reconozcan).
Solo en casa y Solo en casa 2. Sólo dos preguntas. ¿Quién pensó que una segunda parte era necesaria? Y, sobre todo, ¿en qué demonios estaba pensando Joe Pesci?
La Navidad de Charlie Brown. Si estás buscando una Buena película de dibujos sobre la Navidad, Carlitos, Snoopy y Linus no te decepcionarán. Un poco infantil y rozando lo ñoño, pero qué demonios, estamos hablando de dibujos y Navidad. Hay que dejarse llevar un poco por el espíritu navideño.
¡Socorro, ya es Navidad! Inevitable en esta lista, aunque no precisamente destacable por su calidad. Chevy Chase, este tipo fue una estrella en Hollywood durante más de una década. Difícil de explicar.
Y, finalmente, no podemos olvidarnos del clásico de los clásicos. Esa película emitida tantas veces que, si no la has visto, probablemente no seas un ser humano. Qué bello es vivir, o cómo conseguir que todo el mundo odie una película que debería ser considerada como una gran obra gracias a la tortura de la repetición infinita.
Nota: Me abstengo de hablar sobre las películas bíblicas y “las de romanos”. Para eso necesitaría otro artículo entero.
Cita del mes:
Frank Cross: Quiero que se le vean los pezones.
Censor Lady: Pero este es un programa navideño.
Frank Cross: Bueno, estoy seguro de que Charles Dickens también hubiera querido verle los pezones.
Los fantasmas atacan al jefe (1988)
Recomendación del mes:
Pesadilla antes de Navidad. Henry Selick, 1993.
No obstante, aunque esta historia es el tema principal o al menos la inspiración para algo así como el 75% de las películas navideñas, aún hay kilómetros y kilómetros de negativo que se han basado en otros temas. ¿El plan B favorito para recrear estas fiestas en celuloide? Sus icónicos personajes, normalmente pasados por el tamiz norteamericano. Ellos ponen el dinero, ellos hacen las películas, así que, ellos mandan.
Probablemente, como fan enardecido de los Reyes magos, no soy objetivo, pero me cuesta decidir una película sobre Papá Noel que merezca la pena destacar. Personalmente, cuando pienso en la versión comercialmente prostituida de San Nicolás, solo me vienen a la cabeza insoportables telefilms. Probablemente Bad Santa sea lo poco que salvaría de todo lo que se ha filmado con Santa Claus de por medio.
Los colegas de Santa han corrido una suerte dispar en sus versiones cinematográficas. Mientras que los inquietantes elfos han sido normalmente coherentes en la calidad de sus historias con su ridícula apariencia (véase Elf), el reno Rudolph ha disfrutado de unas adaptaciones mucho más agradables, desde que allá por los 40 apareciera por primera vez en los cines en forma de dibujos animados. Probablemente, la película más famosa sobre este cuadrúpedo radioactivo, sea uno de los primeros largometrajes en stop-motion de la historia: Rudolph, the Red-Nosed Reindeer (1964).
La técnica del stop-motion, por cierto, parece llevarse especialmente bien con esta temática, ya que gracias a ella existe esa obra de arte Pesadilla antes de Navidad. Sí, esa genialidad dirigida por Henry Selick, el hombre que tendrá que vivir toda su vida con el hecho de que su obra maestro se estrenara en las salas de todo el mundo con el título: Tim Burton’s The nightmare before Christmas. Frustrante, ¿no?
De vuelta a la banda de Papá Noel, hay un personaje más que ha aparecido en varias películas a lo largo de muchas décadas, protagonizando algunas de ellas. Personalmente, tengo que admitir que me despierta bastante más simpatía e interés que el señor mayor con barba y chándal rojo. Pero claro, ¿a quién no le gustan los tipos malos? Sí, estoy hablando de la némesis de Santa, el Grinch. De entre todas sus apariciones en pantalla me gustaría mencionar la relativamente decepcionante, pero aún así entretenida, El Grinch ¿Qué pasa? Tal vez algunos sigamos sintiendo debilidad por Jim Carrey. Y por Bill Murray. Qué demonios, incluso por la rana Gustavo. ¿Mickey Mouse? Eso ya no, ¿por quién me tomas?
¿Hay algo más allá de Cuento de Navidad, Papá Noel y sus amigos? Por suerte sí que lo hay, y en general nos ha dejado algunas películas mucho mejores, o al menos más entretenidas, que las mencionadas hasta el momento. Aquí están unos pocos ejemplos:
Gremlins. ¿A alguien se le ocurre un tema navideño más entretenido que juntar a un montón de psicópatas monstruillos verdes correteando por un pequeño pueblo Americano mientras siembran la destrucción y la muerte de la manera más gamberra posible?
Las dos primeras entregas de la saga La jungla de cristal. Veamos el comienzo de sus sinopsis. La Jungla de cristal: Nochebuena, un grupo de terroristas toma un edificio de oficinas lleno de rehenes. John McClane se encuentra allí, en la fiesta del trabajo de su novia. La Jungla de cristal 2: Nochebuena, un grupo de terroristas toma un aeropuerto lleno de rehenes. John McClane se encuentra allí, esperando la llegada del vuelo de su novia. John McClane, el tipo con el que no quieres pasar nunca una Nochebuena.
Love Actually. La Navidad es un contexto estupendo para desarrollar una comedia romántica. Además, si eres un director competente y consigues compensar la inevitable presencia de Hugh Grant con actores de la talla de Liam Neeson, Emma Thompson o Alan Rickman, tal vez consigas una película que encante a las novias y guste a los novios (aunque estos probablemenete no lo reconozcan).
Solo en casa y Solo en casa 2. Sólo dos preguntas. ¿Quién pensó que una segunda parte era necesaria? Y, sobre todo, ¿en qué demonios estaba pensando Joe Pesci?
La Navidad de Charlie Brown. Si estás buscando una Buena película de dibujos sobre la Navidad, Carlitos, Snoopy y Linus no te decepcionarán. Un poco infantil y rozando lo ñoño, pero qué demonios, estamos hablando de dibujos y Navidad. Hay que dejarse llevar un poco por el espíritu navideño.
¡Socorro, ya es Navidad! Inevitable en esta lista, aunque no precisamente destacable por su calidad. Chevy Chase, este tipo fue una estrella en Hollywood durante más de una década. Difícil de explicar.
Y, finalmente, no podemos olvidarnos del clásico de los clásicos. Esa película emitida tantas veces que, si no la has visto, probablemente no seas un ser humano. Qué bello es vivir, o cómo conseguir que todo el mundo odie una película que debería ser considerada como una gran obra gracias a la tortura de la repetición infinita.
Nota: Me abstengo de hablar sobre las películas bíblicas y “las de romanos”. Para eso necesitaría otro artículo entero.
Cita del mes:
Frank Cross: Quiero que se le vean los pezones.
Censor Lady: Pero este es un programa navideño.
Frank Cross: Bueno, estoy seguro de que Charles Dickens también hubiera querido verle los pezones.
Los fantasmas atacan al jefe (1988)
Recomendación del mes:
Pesadilla antes de Navidad. Henry Selick, 1993.
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